lunes, 19 de septiembre de 2011

En busca del modelo cultural lberoamericano

Hace algunas semanas, un grupo de destacados pensadores reunidos en Wroclaw (Polonia) hablaron sobre el desempeño de la cultura en el desarrollo de Europa, en el marco del Congreso Europeo de Cultura organizado por el Gobierno de Polonia, que ostenta por primera vez la presidencia de turno de la Unión Europea. En dicho marco, el pensador polaco Zygmunt Bauman señaló que el futuro de Europa depende de la cultura, y abogó por invertir en sistemas de traducción que permitan confeccionar lo que denominó “Una nueva biblioteca de Alejandría”, ante el archipiélago de culturas que vivimos, que si bien aportan riqueza también pueden crear una incomunicación babélica. En el marco de otro foro, el IV Congreso Iberoamericano de Cultura, celebrado en estos días en Mar del Plata, importantes especialistas han establecido las bases de lo que podría ser un modelo cultural latinoamericano. Señalan que frente al modelo europeo enfocado en el consumo y los recortes, el Continente parece apostar, en plena crisis, por el hecho creativo como motor de cambio social. Esto es, mientras la crisis del Viejo Continente obliga a los gobiernos a mandar su cuota de prestigio al estacionamiento de los presupuestos, América Latina busca colocarla en la vía rápida de las autopistas de la comunicación simbólica de contenidos. Los expertos señalan que mientras en una punta del mundo la industria cultural y el consumo marcan la agenda, en la otra, la cultura desborda unos límites que nunca alcanzó a hacer suyos. El tema de esta edición del IV Congreso Iberoamericano de Cultura es la transversalidad a partir de la política y la participación popular. La responsable del evento y directora nacional de la política cultural argentina, Mónica Guariglio, subrayó la necesidad de sacar la cultura de la agenda ornamental e ir más allá de la lista de bienales y festivales de cine. Ésa es la cuestión, sabemos de dónde hay que sacarla, pero muy pocas veces hacia dónde podríamos proyectarla. Es aquí donde entran los campos de la violencia, la economía, la innovación tecnológica y la geopolítica, esto si lo que se quiere es que la cultura deje de ser, como atinadamente señaló el sociólogo chileno Patricio Rivas, un compartimento estanco, ya que afecta la seguridad de las sociedades, la salud, el medio ambiente y la educación. En ese sentido, dijo que en la implementación de un programa cultural dirigido a jóvenes, no sólo se promueve la creatividad, sino la promoción del bienestar social, las relaciones personales, la formación y las oportunidades de participar en el mundo. Si ésa es la visión, el pretendido modelo cultural latinoamericano que se discute en Mar del Plata, tiene por delante algo más que la difusión de casos exitosos en el espacio cultural latinoamericano. La vida de los pandilleros de El Salvador; por ejemplo, los jóvenes en riesgo de pertenecer a pandillas, en países como el nuestro, y por supuesto, la conectividad, el tema pendiente en la agenda de todos los modelos de desarrollo. Esperemos que se la excepciòn en el espacio cultural iberoamericano.

No hay comentarios: