jueves, 23 de junio de 2011

Presentan indicadores que miden desempeño cultural


El Índice de Capacidad y Aprovechamiento Cultural de los Estados (ICACE) es un tablero de control que permite medir el desempeño de la cultura de una manera cuantitativa, para emitir criterios de comparación entre los entidades federativas y mostrar la evolución de sus políticas culturales, explicó Ernesto Piedras, economista especializado en telecomunicaciones e industrias culturales, quien presentó este instrumento creado por un equipo de politólogos bajo su dirección.
Los resultados arrojados por éste índice demuestran que el Distrito Federal se coloca con el doble de puntuación en comparación con cualquier entidad del país. Le siguen el Estado de México, Nuevo León, Jalisco, Puebla, Yucatán, Veracruz, Querétaro y Morelos.
No obstante, Piedras hizo notar que debido a que la Ciudad de México recibe el triple del presupuesto para cultura que el promedio nacional, en algunos indicadores se saca de las estadísticas, pues su nivel no es comparable con el resto de los estados.
Con esta variable, en desarrollo humano el Estado de México ocupa el primer lugar, seguido de Baja California Sur, y la entidad más rezagada es Oaxaca. Sin embargo, esta entidad sureña resulta 10 veces superior a estados como Durango, San Luis Potosí y Zacatecas, en el tema de infraestructura cultural.
En el Centro Cultural Tenanitla, de San Ángel, el especialista aclaró que este índice permite monitorear cómo se encuentran los estados en términos de infraestructura, oferta y demanda cultural, ya que mide de manera cuantitativa e integral sus capacidades y aprovechamiento en esta materia, lo cual les ayuda a mejorar su rendición de cuentas.
Añadió que a través de 28 variantes, el ICACE mide la práctica y consumo de la cultura en cada región y determina su producción per cápita, la población económicamente activa, remuneración de los empleos y el presupuesto que estas actividades reciben, entre otras variables, para compararlas con la demanda, la oferta y la infraestructura cultural de cada entidad federativa, lo cual determina su valor.
Ernesto Piedras aclaró que este instrumento busca contribuir a la reflexión y discusión de los responsables de la política cultural en cada entidad, para hacer más eficiente la asignación de recursos a las actividades que promueven, lo cual genera un impacto positivo en la sociedad.
El ICACE, dijo, es sólo una de varias posibles mediciones que se pueden construir con la información disponible, por lo que, como ejercicio pionero, está sujeto a ser mejorado y actualizado por los responsables de cada entidad, para que lo estudien y aporten nuevas ideas.
Debido a que la cultura constituye un campo de actividad económica gracias a la participación de agentes económicos, procesos productivos, inversión, distribución y empleos, contar con un índice así ayuda a proporcionar información relevante para saber cómo se encuentra el mercado, expuso.
Este índice —dijo— tienen la virtud de resumir información variada, por lo que contribuirá a aumentar el conocimiento sobre el impacto que las actividades culturales tienen en la economía y en la sociedad, para brindar un panorama más claro sobre las áreas donde se puede influir y en cuáles se puede tener un mayor impacto.
Más adelante, Ernesto Piedras aclaró lo que el ICACE no es. No refleja directa y exclusivamente la información de la derrama fiscal cultural. Debido a que está enfocado en la actividad cultural primaria, no cuantifica efectos multiplicadores o secundarios (como el consumo de la piratería). Además, no mide el potencial de cada estado, sino más bien la demanda, la oferta e infraestructura; tampoco es un índice de percepción, pues mide lo que se tiene y se ha hecho con ello, entre otras consideraciones.

En esta presentación también estuvieron presentes el analista, escritor y servidor público, Carlos Alberto Lara González y el librero y editor Miguel Ángel Porrúa, quienes coincidieron en que un indicador como éste llega junto con la reforma a la Ley de Planeación, lo que significa que se busca acceder a la cultura de una forma más planeada y equitativa.
Piedras adelantó que se abrirán foros que continúen y mejoren este programa, donde se hable de la cultura con una dimensión más dirigida hacia el mercado.
Especificó que para la realización de este proyecto, se tomó la información disponible en la Encuesta Nacional de Consumo y Prácticas Culturales 2010 y el Atlas de Infraestructura Cultural 2010, de CONACULTA; el Sistema de Cuentas Nacionales del INEGI, que se usaron conforme a una metodología de Ernesto Piedras, protegida por el Derecho de Autor en México, SOGEM/SACM/CANIEM, (México, 2004) actualizado y el Presupuesto de Egresos de la Federación 2011, Anexos 29.7 y 29.8.

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